
"¿Eres feliz?"
¿por qué a veces los hombres preguntaban esas cosas? ¿Por qué? ¿cómo no iba a ser feliz si en ese momento la rodeaban sus brazos, si en ese momento sentía su cuerpo tan cerca del suyo?
"ahora sí"
Y era verdad. La felicidad no era algo constante. No podía serlo. La felicidad consistía en esos momentos, en coleccionarlos, en disfrutarlos.
"yo sólo quiero que seas feliz"
"entonces no desaparezcas nunca de mi vida"
Y entonces le miró a los ojos. Y sintió miedo. Miedo por haberle dicho eso, por haber sido tan sincera. Pero no podía evitarlo. A veces lo sientes. Sientes que necesitas a alguien. Que puedes hacer tu vida sin esa persona, pero que no quieres. Y eso era lo que ella sentía en ese momento. Lo quería en su vida.
Y él la besó. Un beso profundo. Un beso cargado de muchas cosas, de tantas palabras, de tantos sentimientos, de tantas dudas... Y ella apre
tó su cuerpo contra el de él. Necesitaba sentirlo. Sentir su cuerpo contra el de ella. Sus manos en su cuerpo. Y sentirle dentro de ella. Sentir ese torbellino en su interior que sólo él producía.
"Te deseo"
tó su cuerpo contra el de él. Necesitaba sentirlo. Sentir su cuerpo contra el de ella. Sus manos en su cuerpo. Y sentirle dentro de ella. Sentir ese torbellino en su interior que sólo él producía."y yo ti... Vamonos"
