martes, 31 de agosto de 2010

Trabajando me he dado cuenta que al hablar con la gente, con los clientes sobretodo, voy mezclando el "tú" y el "usted" de manera involuntaria. Nunca me había dado cuenta porque al dar clases, aunque sea adultos, yo era la profesora, y cuando hablo en castellano (el inglés se libra de semejante "dilema") hablo en "tú" y ya está. Ellos son mis alumnos, soy yo la que tiene que marcar el trato y siempre prefiero tutear. No recuerdo cómo era cuando trabajaba con la ONG llevando la búsqueda de voluntarios. Creo que también tuteaba pero eran, en general, gente joven y los que no lo eran se movían en el mismo círculo. En Mozambique el tema del tuteo era espinoso. Nunca se tuteaban. Siempre llamaban a sus profesores "señor/a profesor/a (más nombre)". Era odioso. Yo les dije que como mucho me llamaran profesora. Les sorprendía que les permitiera tutearme. Y yo les explicaba que el respeto no está en una palabra, está en como te comportes, en como actues.
Al final todo, o casi todo, en esta vida es así. Se suele decir que las palabras de oro deben ir acompañadas de actos de oro. ¿cuántas veces alguien te dice que te quiere pero luego sus actos no lo demuestran? Y tú te aferras a esas palabras con el deseo de que se hagan realidad. Otras veces, no hace falta que lo digan, porque te lo demuestran. Por como te miran, por como te acarician, por como te piden que te tumbes a su lado en el sofá mientras te acarician el pelo, etc... Y entonces no necesitas nada más (aunque bueno, escucharlo de vez en cuando no está nada mal... Cuantas más veces mejor, pero siempre acompañado de actos). Y no sólo en el amor... También en la amistad. ¿cuántas veces la gente se llena la boca diciendo que eres su mejor amigo y luego...?
Cuando vas creciendo piensas que las tonterias de quinciañeras quedan atrás. Luego te das cuenta que hay gente que no cambia... Simplemente disfraza su verdadero ser. Si eran niños egoistas y mimados, lo seguiran siendo de mayores sólo que lo ocultan detrás de un personaje creado para convivir en una sociedad. Pero llega un momento en que tu verdadero ser sale a la luz.
Vale, ya he delirado demasiado. Y yo que quería hablar del tuteo y del curro. Un curro en el que, por cierto, me lo paso muy bien y me rio mucho (aunque a algunos les sorprenda). Y me gusta estar así. Disfrutar de las cosas que hago. Aunque no sea mi vocación.
bicos, ser felices
hoy he vuelto a leer 20 poemas de amor y una canción desesperada. Supongo que todos lo conocéis... pero nunca está mal poner un poco de poesía a la vida ;)

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.



POEMA 15

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

domingo, 29 de agosto de 2010


El amor. Eterno enigma que muchas veces despreciamos y ridiculizamos y, sin embargo, no sabemos vivir sin él, lo buscamos (aunque muchas veces lo negemos), lo perseguimos e, incluso, nos engañamos a nosotros mismos para hacernos creer que lo hemos encontrado sin ser así. Pero cuando llega... Merece la pena la búsqueda. Es cierto que no es un camino fácil, pero nada que merece la pena lo es.
Siempre se dice que la relación de tus padres influye en tu esperanza o tu visión sobre el amor. Mis padres se conocieron a los quince años, en la misma clase del instituto, comenzaron a salir a los 16, a los 22-23 años se casaron y 31 años después de la boda siguen igual o más enamorados. Claro que han pasado malas rachas, algunas (y duele reconocerlo años después) incentivado por mi culpa y por una adolescencia (y comienzo de la juventud) algo dificil (aunque visto algunas otras personas, tampoco nada de otro mundo). Han pasado malas rachas pero las han superado juntos y, como se suele decir, lo que no te mata te hace más fuerte. Y así ha sido, han salido refortalecidos de cada etapa.
Asi que, como veis, siempre he tenido el ejemplo de una gran relación, de dos personas que se quieren y se compenetran casi a la perfección. Y, sin embargo, yo de pequeña (y no tan pequeña) me negaba a enamorarme, decía que el amor era depender emocialmente de alguien y no quería hacerlo. Era divertido tontear, tener rollos o algun amigo especial pero en cuanto veía que la cosa se podía poner seria, que la otra persona empezaba a sentir algo... Salía huyendo. Quizás por esa obsesión de no enamorarme acabé teniendo dos relaciones conflictivas que estaban predestinadas a acabar mal. Durante un tiempo pensé que sólo podía fijarme en los chicos que no eran recomendables, que no me trataban bien o con los que nunca podría estar. Relaciones autodestructivas en las que más que amarles, estaba obsesionada, dependiente. Justo, lo que nunca había querido.
Pero, a veces, tienes suerte. Y todo cambia. Y encuentras el amor (con todo lo cursi que suena jeje). Y no es fácil, claro que no. Y tienes que superar dificultades y a veces te tienes que plantar y preguntárte a ti mismo si merece la pena luchar por eso. Pero cuando la respuesta es sí, y luchas y sale bien... No importa el resto de las cosas.
No siempre el amor es tradicional. Hay personas que se sienten completas con sus parejas y son felices formando una vida con ellos, abrazados en la cama, compartiendo confidencias y risas; hay personas que se enamoran de relaciones imposibles pero que son felices compartiendo pequeños momentos que les da la vida y que les llena de una manera que ni ellos mismos pueden explicar; hay personas que no se sienten completas con una sola persona y aman a dos (como me preguntó el otro día una amiga si era posible...). Cada uno sentimos el amor de una manera distinta y mientras te haga feliz... ¿Qué más da el resto? Ya sabéis... Ama, ama y ensancha el alma... ;)
bicos, ser felices.

jueves, 26 de agosto de 2010


Soñar, siempre soñar... Soñar con un cielo estrello, con un baile bajo la lluvia, con un desayuno en la cama, con una cena compartida... Soñar, siempre soñar... Soñar con una llamada de teléfono, con un "te echo de menos", con un secreto compartido.. Soñar, siempre soñar... Soñar con unos ojos que te miran detrás de una copa de vino, con unas confidencias y unas risas acompañadas de una cervezas... Soñar, siempre soñar... Soñar con un abrazo en la cama, con un beso a escondidas, con unas manos que te recorren, con una intimidad creciente... Soñar, siempre soñar.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Ultimamente hay muchos detractores de las redes sociales, está de moda, es lo que suena como alternativo, como ir a contracorriente... Se habla de la perdida de la privacidad, de los cotilleos, etc... ¿Privacidad? Cada uno decide lo que es privado y lo que no lo es. Si no quieres que alguien se entere de algo, no lo pongas. Si no quieres que ciertas fotos lleguen a malas manos, no las subas y las dejes en abierto. Lo siento, pero si sales sólo con un tanga en una foto y la dejes en abierto... Ten cuidado. Es fácil que llegue a más gente de la que te gustaría. Luego están las típicas tonterías de... "no, esa foto no la subas... que tengo a mis jefes, que mi ex novia puede verla, que fulanita se mete en el facebook de su hermana para enterarse de lo que yo hago y no me apetece, ¿por qué no la bloqueas? " puff... Seamos sinceros... Radio macuto ha existido siempre. Y muros también (antes era mi mesa en el instituto, ahora un muro virtual... con la ventaja que es mucho más fácil de borrar). Quien quiera a ser cotilla lo va a ser. No veamos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro. Quien más y quien menos cotillea. Y va en la naturaleza humana.
A lo que iba... En contra de todos esas voces en contra yo, lo reconozco, me encanta. Creo que tiene muchas ventajas y que, como en todo, depende del uso que uno mismo le de. Y os voy a dar sólo una razón para que me encante. Este sábado pasado quedé con una vieja amiga. En el colegio eramos un grupo de unos 10 chavales que ibamos juntos a casi todos lados. Cuando terminamos el colegio la mayoria fuimos al mismo instituto. Una de ellas no. Y la perdimos de vista. Hace unos meses me llegué un mensaje por el facebook. Era ella. 15 años después nos reencontramos. Ya no vivía en la misma ciudad y su vida había cambiado radicalmente (tiene una niña de 8 años). Este sábado fui a esa ciudad y nos vimos. Y era como si no hubiera pasado ese tiempo. Como si fuera ayer cuando corriamos por la lonjas, cuando jugábamos en el patio, etc... Y ya tenemos fecha para la siguiente quedada (intentando que venga más gente del grupo).
Sólo por eso merece la pena. Por reencontrarme con gente que significo mucho en mi vida y que por distintos motivos hizo un parentesis en ella. Asi que... vuelvo a repetirlo. El facebook, tuenti, etc... No son malos, somo las personas las que hacemos un mal uso de ellas.
bicos, ser felices