Trabajando me he dado cuenta que al hablar con la gente, con los clientes sobretodo, voy mezclando el "tú" y el "usted" de manera involuntaria. Nunca me había dado cuenta porque al dar clases, aunque sea adultos, yo era la profesora, y cuando hablo en castellano (el inglés se libra de semejante "dilema") hablo en "tú" y ya está. Ellos son mis alumnos, soy yo la que tiene que marcar el trato y siempre prefiero tutear. No recuerdo cómo era cuando trabajaba con la ONG llevando la búsqueda de voluntarios. Creo que también tuteaba pero eran, en general, gente joven y los que no lo eran se movían en el mismo círculo. En Mozambique el tema del tuteo era espinoso. Nunca se tuteaban. Siempre llamaban a sus profesores "señor/a profesor/a (más nombre)". Era odioso. Yo les dije que como mucho me llamaran profesora. Les sorprendía que les permitiera tutearme. Y yo les explicaba que el respeto no está en una palabra, está en como te comportes, en como actues.
Al final todo, o casi todo, en esta vida es así. Se suele decir que las palabras de oro deben ir acompañadas de actos de oro. ¿cuántas veces alguien te dice que te quiere pero luego sus actos no lo demuestran? Y tú te aferras a esas palabras con el deseo de que se hagan realidad. Otras veces, no hace falta que lo digan, porque te lo demuestran. Por como te miran, por como te acarician, por como te piden que te tumbes a su lado en el sofá mientras te acarician el pelo, etc... Y entonces no necesitas nada más (aunque bueno, escucharlo de vez en cuando no está nada mal... Cuantas más veces mejor, pero siempre acompañado de actos). Y no sólo en el amor... También en la amistad. ¿cuántas veces la gente se llena la boca diciendo que eres su mejor amigo y luego...?
Cuando vas creciendo piensas que las tonterias de quinciañeras quedan atrás. Luego te das cuenta que hay gente que no cambia... Simplemente disfraza su verdadero ser. Si eran niños egoistas y mimados, lo seguiran siendo de mayores sólo que lo ocultan detrás de un personaje creado para convivir en una sociedad. Pero llega un momento en que tu verdadero ser sale a la luz.
Vale, ya he delirado demasiado. Y yo que quería hablar del tuteo y del curro. Un curro en el que, por cierto, me lo paso muy bien y me rio mucho (aunque a algunos les sorprenda). Y me gusta estar así. Disfrutar de las cosas que hago. Aunque no sea mi vocación.
bicos, ser felices
Reseña de cine: "Recuerdos perversos" (2007)
Hace 6 años

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