martes, 31 de agosto de 2010

Trabajando me he dado cuenta que al hablar con la gente, con los clientes sobretodo, voy mezclando el "tú" y el "usted" de manera involuntaria. Nunca me había dado cuenta porque al dar clases, aunque sea adultos, yo era la profesora, y cuando hablo en castellano (el inglés se libra de semejante "dilema") hablo en "tú" y ya está. Ellos son mis alumnos, soy yo la que tiene que marcar el trato y siempre prefiero tutear. No recuerdo cómo era cuando trabajaba con la ONG llevando la búsqueda de voluntarios. Creo que también tuteaba pero eran, en general, gente joven y los que no lo eran se movían en el mismo círculo. En Mozambique el tema del tuteo era espinoso. Nunca se tuteaban. Siempre llamaban a sus profesores "señor/a profesor/a (más nombre)". Era odioso. Yo les dije que como mucho me llamaran profesora. Les sorprendía que les permitiera tutearme. Y yo les explicaba que el respeto no está en una palabra, está en como te comportes, en como actues.
Al final todo, o casi todo, en esta vida es así. Se suele decir que las palabras de oro deben ir acompañadas de actos de oro. ¿cuántas veces alguien te dice que te quiere pero luego sus actos no lo demuestran? Y tú te aferras a esas palabras con el deseo de que se hagan realidad. Otras veces, no hace falta que lo digan, porque te lo demuestran. Por como te miran, por como te acarician, por como te piden que te tumbes a su lado en el sofá mientras te acarician el pelo, etc... Y entonces no necesitas nada más (aunque bueno, escucharlo de vez en cuando no está nada mal... Cuantas más veces mejor, pero siempre acompañado de actos). Y no sólo en el amor... También en la amistad. ¿cuántas veces la gente se llena la boca diciendo que eres su mejor amigo y luego...?
Cuando vas creciendo piensas que las tonterias de quinciañeras quedan atrás. Luego te das cuenta que hay gente que no cambia... Simplemente disfraza su verdadero ser. Si eran niños egoistas y mimados, lo seguiran siendo de mayores sólo que lo ocultan detrás de un personaje creado para convivir en una sociedad. Pero llega un momento en que tu verdadero ser sale a la luz.
Vale, ya he delirado demasiado. Y yo que quería hablar del tuteo y del curro. Un curro en el que, por cierto, me lo paso muy bien y me rio mucho (aunque a algunos les sorprenda). Y me gusta estar así. Disfrutar de las cosas que hago. Aunque no sea mi vocación.
bicos, ser felices
hoy he vuelto a leer 20 poemas de amor y una canción desesperada. Supongo que todos lo conocéis... pero nunca está mal poner un poco de poesía a la vida ;)

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.



POEMA 15

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

domingo, 29 de agosto de 2010


El amor. Eterno enigma que muchas veces despreciamos y ridiculizamos y, sin embargo, no sabemos vivir sin él, lo buscamos (aunque muchas veces lo negemos), lo perseguimos e, incluso, nos engañamos a nosotros mismos para hacernos creer que lo hemos encontrado sin ser así. Pero cuando llega... Merece la pena la búsqueda. Es cierto que no es un camino fácil, pero nada que merece la pena lo es.
Siempre se dice que la relación de tus padres influye en tu esperanza o tu visión sobre el amor. Mis padres se conocieron a los quince años, en la misma clase del instituto, comenzaron a salir a los 16, a los 22-23 años se casaron y 31 años después de la boda siguen igual o más enamorados. Claro que han pasado malas rachas, algunas (y duele reconocerlo años después) incentivado por mi culpa y por una adolescencia (y comienzo de la juventud) algo dificil (aunque visto algunas otras personas, tampoco nada de otro mundo). Han pasado malas rachas pero las han superado juntos y, como se suele decir, lo que no te mata te hace más fuerte. Y así ha sido, han salido refortalecidos de cada etapa.
Asi que, como veis, siempre he tenido el ejemplo de una gran relación, de dos personas que se quieren y se compenetran casi a la perfección. Y, sin embargo, yo de pequeña (y no tan pequeña) me negaba a enamorarme, decía que el amor era depender emocialmente de alguien y no quería hacerlo. Era divertido tontear, tener rollos o algun amigo especial pero en cuanto veía que la cosa se podía poner seria, que la otra persona empezaba a sentir algo... Salía huyendo. Quizás por esa obsesión de no enamorarme acabé teniendo dos relaciones conflictivas que estaban predestinadas a acabar mal. Durante un tiempo pensé que sólo podía fijarme en los chicos que no eran recomendables, que no me trataban bien o con los que nunca podría estar. Relaciones autodestructivas en las que más que amarles, estaba obsesionada, dependiente. Justo, lo que nunca había querido.
Pero, a veces, tienes suerte. Y todo cambia. Y encuentras el amor (con todo lo cursi que suena jeje). Y no es fácil, claro que no. Y tienes que superar dificultades y a veces te tienes que plantar y preguntárte a ti mismo si merece la pena luchar por eso. Pero cuando la respuesta es sí, y luchas y sale bien... No importa el resto de las cosas.
No siempre el amor es tradicional. Hay personas que se sienten completas con sus parejas y son felices formando una vida con ellos, abrazados en la cama, compartiendo confidencias y risas; hay personas que se enamoran de relaciones imposibles pero que son felices compartiendo pequeños momentos que les da la vida y que les llena de una manera que ni ellos mismos pueden explicar; hay personas que no se sienten completas con una sola persona y aman a dos (como me preguntó el otro día una amiga si era posible...). Cada uno sentimos el amor de una manera distinta y mientras te haga feliz... ¿Qué más da el resto? Ya sabéis... Ama, ama y ensancha el alma... ;)
bicos, ser felices.

jueves, 26 de agosto de 2010


Soñar, siempre soñar... Soñar con un cielo estrello, con un baile bajo la lluvia, con un desayuno en la cama, con una cena compartida... Soñar, siempre soñar... Soñar con una llamada de teléfono, con un "te echo de menos", con un secreto compartido.. Soñar, siempre soñar... Soñar con unos ojos que te miran detrás de una copa de vino, con unas confidencias y unas risas acompañadas de una cervezas... Soñar, siempre soñar... Soñar con un abrazo en la cama, con un beso a escondidas, con unas manos que te recorren, con una intimidad creciente... Soñar, siempre soñar.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Ultimamente hay muchos detractores de las redes sociales, está de moda, es lo que suena como alternativo, como ir a contracorriente... Se habla de la perdida de la privacidad, de los cotilleos, etc... ¿Privacidad? Cada uno decide lo que es privado y lo que no lo es. Si no quieres que alguien se entere de algo, no lo pongas. Si no quieres que ciertas fotos lleguen a malas manos, no las subas y las dejes en abierto. Lo siento, pero si sales sólo con un tanga en una foto y la dejes en abierto... Ten cuidado. Es fácil que llegue a más gente de la que te gustaría. Luego están las típicas tonterías de... "no, esa foto no la subas... que tengo a mis jefes, que mi ex novia puede verla, que fulanita se mete en el facebook de su hermana para enterarse de lo que yo hago y no me apetece, ¿por qué no la bloqueas? " puff... Seamos sinceros... Radio macuto ha existido siempre. Y muros también (antes era mi mesa en el instituto, ahora un muro virtual... con la ventaja que es mucho más fácil de borrar). Quien quiera a ser cotilla lo va a ser. No veamos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro. Quien más y quien menos cotillea. Y va en la naturaleza humana.
A lo que iba... En contra de todos esas voces en contra yo, lo reconozco, me encanta. Creo que tiene muchas ventajas y que, como en todo, depende del uso que uno mismo le de. Y os voy a dar sólo una razón para que me encante. Este sábado pasado quedé con una vieja amiga. En el colegio eramos un grupo de unos 10 chavales que ibamos juntos a casi todos lados. Cuando terminamos el colegio la mayoria fuimos al mismo instituto. Una de ellas no. Y la perdimos de vista. Hace unos meses me llegué un mensaje por el facebook. Era ella. 15 años después nos reencontramos. Ya no vivía en la misma ciudad y su vida había cambiado radicalmente (tiene una niña de 8 años). Este sábado fui a esa ciudad y nos vimos. Y era como si no hubiera pasado ese tiempo. Como si fuera ayer cuando corriamos por la lonjas, cuando jugábamos en el patio, etc... Y ya tenemos fecha para la siguiente quedada (intentando que venga más gente del grupo).
Sólo por eso merece la pena. Por reencontrarme con gente que significo mucho en mi vida y que por distintos motivos hizo un parentesis en ella. Asi que... vuelvo a repetirlo. El facebook, tuenti, etc... No son malos, somo las personas las que hacemos un mal uso de ellas.
bicos, ser felices

viernes, 30 de julio de 2010

Otro autor que me descubres... Gracias

Albada


Despiértate. La cama está más fría
y las sábanas sucias en el suelo.
Por los montantes de la galería
llega el amanecer,
con su color de abrigo de entretiempo
y liga de mujer.

Despiértate pensando vagamente
que el portero de noche os ha llamado.
Y escucha en el silencio: sucediéndose
hacia lo lejos, se oyen enronquecer
los tranvías que llevan al trabajo.
Es el amanecer.

Irán amontonándose las flores
cortadas, en los puestos de las Ramblas,
y silbarán los pájaros -cabrones-
desde los plátanos, mientras que ven volver
la negra humanidad que va a la cama
después de amanecer.

Acuérdate del cuarto en que has dormido.
Entierra la cabeza en las almohadas,
sintiendo aún la irritación y el frío
que da el amanecer
junto al cuerpo que tanto nos gustaba
en la noche de ayer,

y piensa en que debieses levantarte.
Piensa en la casa todavía oscura
donde entrarás para cambiar de traje,
y en la oficina, con sueño que vencer,
y en muchas otras cosas que se anuncian
desde el amanecer.

Aunque a tu lado escuches el susurro
de otra respiración. Aunque tú busques
el poco de calor entre sus muslos
medio dormido, que empieza a estremecer.
Aunque el amor no deje de ser dulce
hecho al amanecer.

-Junto al cuerpo que anoche me gustaba
tanto desnudo, déjame que encienda
la luz para besarte cara a cara,
en el amanecer.
Porque conozco el día que me espera,
y no por el placer.


Contra Jaime Gil de Biedma

De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación -y ya es decir-,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?

Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.

Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
-seguro de gustar- es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.

Si no fueses tan puta!
Y si yo no supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.

A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!

Jaime Gil de Biedma

Dos historias que estaban publicadas en otro sitio, un blog que caerá en el olvido, recuerdo de unos meses que creiamos que todo era mucho más fácil de lo que es en realidad:

"Las tres de la madrugada y no podía parar de preguntarse qué narices hacía en la residencia de la europea discutiendo con el guardia que no le dejaba pasar a verle. Por fin cogió el teléfono. Baja. Pero el guardia sigue diciendo que no, que no pueden subir juntos. “a estas horas no pueden subir chicas a las habitaciones de chicos”. “¿Qué hacemos?” “¿Confias en mi?” Mirada de reojo, burlona, medio levantando una ceja. “¿Tengo que contestar?” “Ahora vuelvo, voy a acompañarla a la parada del bus”.

- ¿Se puede saber dónde vamos?

- Un segundo.

Coge el móvil mientras salen de la residencia, habla con alguien, ella casi no entiende la conversación.

“¿Confias en mi?”

Levanta una ceja, le mira. Sin contestar. Él sonrió y le cogió de la mano empezando a andar. Pero en vez de ir a la salida dieron lavuelta al edificio. Vio a un chico que se asoma por la ventana de un cuarto del primer piso. Se volvió a mirarle.

“yo pensaba que era Romeo quien trepaba por la ventana de Julieta”

“Pero tú siempre has sido muy rompe-leyendas”

No se lo podía creer. El amigo de su… ¿amante? le cogió de la mano, puso un pie en el bordillo y trepó por la ventana. Él volvió a entrar por la puerta del edificio. El amigo le llevó hasta su habitación donde él la estaba esperando.

“Espero que al menos me des una copa para compensarme del esfuerzo”

“lo que tú quieras”

Besos, caricias… Una hora después estaban los dos, desnudos, sudorosos, tomando esa copa, tirados en la cama, las sabanas revueltas. Y ella se ríe.

“¿De qué te ries?”

“No… nada… No sé cómo acabará esta historia. Pero tengo seguro que nunca me olvidaré del día en que trepe por una ventana para acostarme contigo”

Y nunca lo hizo."


"Un día, un amigo, un antiguo amante, un viejo gran amor, me estaba hablando de su actual novia. Estábamos en la barra de un bar, nuestros amigos cerca; en una de esas barras que cada vez que te das la vuelta te han rellenado el chupito (es decir, borrachos… que es la única manera de hablar sinceramente con un ex de tu actual pareja). Y de pronto me salta: “La verdad es que no le caes muy bien a P.” Por una parte te fastidia, todas tenemos esa estupida idea de que tu amistad con un ex no cambiará cuando él o tú se eche novio/a. Por otra parte te halaga. Y te sale tu lado coqueto. “¿Y qué es lo que le has contado de mi?” Y te suelta la bomba: “Le he dicho que hay momentos en los que me siento más cómodo contigo que con ella”. ¡¡Mierda!! “¿pero cómo le has podido decir eso? ¡Claro que te sientes más cómodo conmigo? Me conoces desde hace 7 años y a ella desde hace 2 meses… Pero eso no se dice”. ¿Cómo iba a caerle bien a su novia si le suelta eso? Y me planteo qué es lo que tenemos que contar a nuetra actual pareja sobre los ex. ¿Tenemos que ser completamente sinceros o es mejor guardarse ciertos detalles? Los hombres en particular suelen sentirse “acomplejados” con ciertos detalles, que en muchas ocasiones ni siquiera nosotras quisieramos contar pero que ellos acaban preguntándote de golpe, sin venir a cuenta: ¿Y cuál ha sido tu mejor orgasmo, tu mejor polvo, etc? ¿y cuánto queremos saber de las ex de nuestras parejas? Los hombres suelen tender a dos cosas: o a ponerla a parir o a ponerla por las nubes. Y no sé cual de las dos es peor."

bicos, ser felices

jueves, 29 de julio de 2010

El otro día un amigo me dijo que hacía mucho que no escribía en este blog. Y es cierto. De un tiempo a esta parte lo he dejado abandonado. Por muchas razones. Me gusta escribir. Es más que eso. Es una manera de expresarme, de sacar de dentro todos esos demonios que me atormentan... Hubo un tiempo en el que pensaba que sólo se escribía en esos momentos en los que se está triste, en los que estás más sensible... Pero con los años me he dado cuenta de que no es así. A veces la tristeza te llena tanto que tampoco puedes ni escribirla.
En estos meses he tenido momentos muy felices y momentos muy tristes. Soy una persona con tendencia a la tristeza, como decía una canción de Ivan Ferreiro, "tengo mi tristeza siempre ahí, escondida poniéndose guapa".
He tenido buenos momentos en estos meses, el viaje a la playa (los dos) con los mojitos en la piscina, el baño a la una de la madrugada, la jaima... El cumpleaños de Cris, mi cumpleaños, el comando secuestro, el cumple de Felix (aunque, lo reconozco, ya no estoy para esos trotes), las cañas en Aluche, la cena en el japo (o las cenas), en el griego, volver a ver a Bea..
Pero también ha habido malos momentos... Decepciones. Supongo que es normal. Que la vida está llena de ellas. Personas que pensabas que eran buenas, (o por lo menos legales), te das cuenta de que no son así. Personas que se estaban convirtiendo en tus amigos, te das cuenta de que sólo te querían por su interes. ¿Cuántas veces hemos oido eso de: "Los amigos son los que están en los malos momentos"?Estoy de acuerdo.. Pero no sólo para eso. Los amigos están para los malos y para los buenos... Y yo, sinceramente, me he cansado de que cierta gente me llame sólo para los malos momentos. Estoy cansada. Porque yo también me siento sola muchas veces, porque yo también necesito que me abracen y me escuchen... A lo largo de estos meses me han decepcionado muchas personas, pero también me ha hecho ver que no merecen la pena, que la gente que no aporta nada en tu vida, no merece la pena tenerlas en ella. Y todo lo contrario. Hay gente que te llena, que te hace sentir viva... Y a esa gente no quiero perderla... Aunque a veces me tachen de pesada (es broma). Mi hermana y yo siempre decimos una frase: "Gracias a los que no creian en mi, porque me hicieron mejorar".
Tal vez me encuentre muchas veces perdida en este mundo, tal vez no sepa muy bien a donde voy o qué es lo que tengo que hacer... Pero sí sé con quién quiero hacer ese camino. Gracias por acompañarme. A todos.

jueves, 10 de junio de 2010

Los niños no paran de sorprenderme. Siempre recordaré, no sé si ya lo he dicho alguna vez, aquel niño con el que estaba sentada en el patio y de pronto, miró al cielo, y dijo: "¿Quién ha roto la luna?" Miré hacia arriba y allí la vi. En cuarto. Y miré al niño... Que frase más hermosa... ¿Quién ha roto la luna? "Profe, ¿sabes? Las lunas son mis amigas" "las mías también peque" Por eso la llevo grabada en la espalda, por esa sensación que tuve a los seis años en la terraza de mis padres y que suele hacer que la gente me mire con cara de "estás zumbada" cada vez que se lo cuento a alguien.
Pero volvamos a los niños... Hace unas semanas, en el patio, haciendo deporte con los niños de cuatro años vino uno con una mariquita en la mano para enseñármela, todo feliz. Mario, otro de los niños, se le acerca y le pide si puede verla. La coge, la tira al suelo y la pisa. David, pobrecito mío, se pone a llorar. Me acerco y le pregunto a Mario por qué ha hecho eso, por qué había matado a la mariquita. Él me miró, serio, sin comprender muy bien por qué le regañaba y me dijo: "No pasa nada, la enterramos, rezamos un padre nuestro y va al cielo".
Así lo solucionaba todo. Y sin querer hice un pequeño paralelismo con la filosofía de la iglesia a lo largo de los años. Y no sabía, no sé, si escuchado en la voz de un niño suena más inocente o más cruel.
Por cierto, no le dejé que le rezaran.

lunes, 12 de abril de 2010

a Felix...

Quería escribir algo dulce, algo profundo, algo que te hiciera sentir mi abrazo a pesar de la distancia... Quería escribir algo que calmara tu dolor, que templara tus nervios, que evaporara tus miedos.
Quería escribir en unas simples palabras todo lo que significas para mi, explicarte como me apoyas en los malos momentos, como celebras mis triunfos como si fueran los tuyos, contarte todos los motivos por los que eres mi mejor amigo, como no concibo que no estés en mi vada y como odio esta distancia que me impide estar a tu lado en momentos tan difíciles como estos.
Y sólo puedo decirte que ya sabes donde estoy, que si me necesitas... Silba. Porque, hoy y siempre, puedes contar conmigo.
mil besos y abrazos niño.

lunes, 15 de marzo de 2010


"¿Eres feliz?"
¿por qué a veces los hombres preguntaban esas cosas? ¿Por qué? ¿cómo no iba a ser feliz si en ese momento la rodeaban sus brazos, si en ese momento sentía su cuerpo tan cerca del suyo?
"ahora sí"
Y era verdad. La felicidad no era algo constante. No podía serlo. La felicidad consistía en esos momentos, en coleccionarlos, en disfrutarlos.
"yo sólo quiero que seas feliz"
"entonces no desaparezcas nunca de mi vida"
Y entonces le miró a los ojos. Y sintió miedo. Miedo por haberle dicho eso, por haber sido tan sincera. Pero no podía evitarlo. A veces lo sientes. Sientes que necesitas a alguien. Que puedes hacer tu vida sin esa persona, pero que no quieres. Y eso era lo que ella sentía en ese momento. Lo quería en su vida.
Y él la besó. Un beso profundo. Un beso cargado de muchas cosas, de tantas palabras, de tantos sentimientos, de tantas dudas... Y ella apretó su cuerpo contra el de él. Necesitaba sentirlo. Sentir su cuerpo contra el de ella. Sus manos en su cuerpo. Y sentirle dentro de ella. Sentir ese torbellino en su interior que sólo él producía.
"Te deseo"
"y yo ti... Vamonos"

lunes, 8 de marzo de 2010

mi abuela...

El sábado pasado fue el cumpleaños de mi abuela. 88 años ya. Antes, siempre nos reuniamos todos: mis padres, mi hermana, mis tios, mi prima, mi abuela (mi yaya) y yo. Íbamos a un restaurante enfrente de la casa de mi abuela. Siempre el mismo. Y casi siempre pediamos lo mismo. Eran buenos años. Yo aún me llevaba bien con mi prima. Mi abuela aún no había caido enferma. Aunque siempre decía la misma frase: "el año que viene ya no podremos celebrarlo". Y todos protestábamos. Nunca piensas que algun día sí va a ser el último. Mi abuela ya ni se acuerda de mi. Ya no se acuerda de qué día es su cumpleaños. Ni dónde está ese restaurante. Ni su propia casa. Aquella casa donde crio a mi padre y a mi tia. Aquella casa donde viví yo unos meses al llegar a Madrid...
Mi abuela... Mi abuela no era una mujer fácil. Tenía carácter y muchas manias. Nunca acabamos de congeniar. A ella le gustaba la disciplina, los niños obedientes... Y yo nunca fui así. Se pasaba más tiempo criticándome y poniéndome de modelo a mi hermana, que diciéndome lo mucho que me quería. Pero me quería. Me quería mucho más de lo que yo me daba cuenta.
Con 14 años la "entrevisté" para un trabajo del instituto. Y me habló de su infancia. De su adolescencia durante la guerra. De sus sueños, de sus miedos... Grabe aquella entrevista. Hoy tengo esas cintas, con su voz grabada, contándome recuerdos que ella ya no recuerda.
Paso casi todos los días por delante de aquel restaurante. Vivo en la misma calle que vivía mi abuela. Si me asomo por el balcón de mi habitación puedo ver el tejado de su casa. Y se enconje el corazón.

miércoles, 17 de febrero de 2010

siempre es hermoso descubrir nuevos poemas :D

unos poemas de Concha Méndez:

"Así"

Entre estar triste y alegre
se me ha pasado la vida.
Viví entre las dos vertientes y no he tenido medida.
Largo ha sido mi viaje
-viaje del existir-,
y no he tenido otro lema
que Vivir. ¡Vivir! ¡Vivir!


"insonmio"

¡Este no saber vivir
a la pelna luz del sol
y hacer día de la noche!
¡Y este infinito terror
al vacío de las horas!

¡Y este ver cómo se va
lo que soy
para no ser más allá!

¡Qué angustiosa cárcel ésta
de hierro por todas partes,
con las ventanas al mundo,
a las sombras, a la nada!

***

Se desprendió mi sangre para formar tu cuerpo.
se repartió mi alma para formar tu alma.
Y fueron nueve lunas y fue toda una angustia
de días sin reposo y noches desveladas.

Y fue en la hora de verte que te perdí sin verte.
¿de qué color tus ojos, tu cabello, tu sombra?
Mi corazón que es cuna que en secreto te guarda,
porque sabe que fuiste y te llevó en la vida,
te seguirá meciendo hasta el fin de mis horas.

bicos, ser felices

lunes, 8 de febrero de 2010

Este finde, mientras colocaba cajas (¡dios, qué ganas de tenerlo ya todo colocado! yo creo que se reproducen las cabronas... Y será culpa mía, porque me dedico a ponerlas unas encima de otras y claro, las pobres son de cartón, pero no de piedra, jeje). Pues eso... Que mientras colocaba cajas empecé a pensar en varias cosas... Muchos amigos y conocidos se han comprado una casa o están pensando en hacerlo: Bea y Alvaro, Carlos y Ester, Sara y Aitor, Irene y JM... Y pienso en las distintas razones que tienen muchos de ellos (no sólo los que están aqui expuestos). Y veo tres motivos distintos: El primero, el más aconsejable, porque quieres estar con esa persona, porque lo has pensado bien, porque los alquileres son tremendos y las hipotecas ahora están muy bien, sobre todo la joven (eso de pagar el doble en un alquiler que en una hipoteca... Hechos reales), etc... La segunda, por escapar, por querer huir de su casa y no quieren pagar un alquiler (que me parece muy bien, lo segundo.. pero por escapar no). Y tercero, por miedo. Por miedo a no evolucionar, a que los años van cayendo y piensas que ya es hora. Aunque no estés preparado, sólo porque parece que es lo que toca. Me da pena. Porque veo a algunos amigos que no estaban preparados para un paso tan importante, que no habían vivido casi juntos, que se van a vivir juntos por huir... Y ahora se dan cuenta de la convivencia no es eso, ahora empiezan a tener problemas (más o menos importantes) y siguen juntos por el piso...
Y también me acordé de Miguel, cuando al decidir comprarse un piso con su novia, lo primero que nos soltó fue: "Mierda, ahora no voy a poder ponerle los cuernos" Y nos reimos. Nos reimos porque lleva 7 u 8 años con ella. Dos o tres viviendo juntos. "No, nunca se los he puesto, pero porque no quería... Pero ahora.. con la hipoteca... Tampoco puedo, ¿no?". Es divertido darte cuenta de que la gente piensa que tiene que ser distinto por tener una hipoteca. Que hay que sentar la cabeza, que hay que ser más respetuoso con tu pareja, etc, etc... No me voy a meter en el tema de la fidelidad, considero que cada pareja es un mundo y que cada uno tiene que opinar sobre su relación, que es muy difícil opinar sobre relaciones ajenas... Pero no creo que tus compromisos, tu manera de ser, tus necesidades tengan que cambiar porque ahora pagues una hipoteca y antes un alquiler... Si no hacías una cosa antes, por qué vas a hacerlo ahora. Y viceversa. No sé. Seré yo, que soy rara.
bicos, ser felices

miércoles, 3 de febrero de 2010

Tirada en su sofa, sola, aburrida, sin saber qué hacer. Miró el ordenador. Ya había contestado todos sus mails. No había nadie en el messenger, todo el mundo o currando o en casita. Miró el móvil. Podría llamarle y ver si le apetece ir a tomar una cerveza; triste excusa para lo que en verdad le apetecía... Quería besarle, morderle los labios, acariciarle... Uff.. Notó un calor por todo su cuerpo. Empezó a recordar la última vez quele había visto. Paseando por las calles, besándose a cada momento, acariciándole, apretando sus cuerpos, sintiendose... Se reclinó un poco más en el sofá. Bueno, al menos había encontrado algo con lo que pasar la tarde y divertirse. Aunque fuera solita.

jueves, 28 de enero de 2010

Abrió la ventana. Necesitaba respirar. Aspiró con fuerza. Notó como sus pulmones se llenaban de aire. Y sin embargo seguía ahogándose. Encendió un cigarro. Madrid se despertaba a sus pies. Detrá de él, ella seguía durmiendo. Se dió la vuelta y la miró. Escondida entre las sábanas. Sin más ropa que una camiseta de tirantes y unos pantalones cortos. Era una chica estupenda. Estaba loca por él. Sonaba mal que lo dijera pero era cierto. Le quería, muchísimo más de lo que él la quería. Y eso le hacía sentir culpable. A veces pensaba que lo mejor era que la dejara, sabía que le haría daño pero a la larga acabaría encontrando a alguien que la quisiera como ella se mereciera, que sólo pensara en ella, que la deseara por encima de otra, que pensara y sintiera que era ella y no otra la chica con la que debía estar. Treinta años y seguía huyendo. Seguía huyendo de lo que sentía, refugiándose en relaciones fáciles y seguras (si es que existía alguna relación fácil y segura).
Normalmente no se rayaba con eso. Simplemente disfrutaba. Desconectaba. Pero había veces que miraba su teléfono y sólo tenía ganas de llamarla, de volver a verla, de volver a sentirla. Y seguía cayendo en esa debilidad. Y lo peor es que no se sentía culpable. ¿o quizás fuera lo mejor? Y ella, esa chica que ahora dormía entre sus sábanas, no sufría. No sufría porque no sabía nada, porque no sospechaba nada. Y él podía seguir haciéndola sentir feliz gracias a esas "escapadas". Tenía treinta años y pensaba que la vida no era tan fácil como siempre le habían enseñado, ni las relaciones, ni el amor.
- ¿qué haces despierto? ¿y ya fumando? Anda ve.
Apagó el cigarro en un cenicero y se volvió a meter en la cama.

una improvisación, para Javi
Hay veces que pones la radio y las canciones que escuchas no te llaman la atención, no te recuerdan nada... Otros días, parece que el destino se pone en tu contra (o a tu favor, :P ) y toda la música que escuchas te trae recuerdos... No tiene porque ser canciones que te gusten ni que te parezcan buenas... Simplemente te recuerden cosas.

La primera... La BSO de "El bar coyote" por muchas razones. Mencionaré aquel "aquí no H2O" de "los cazadores" y aquel bar coyote que encontramos por casualidad :P


http://www.youtube.com/watch?v=idMqCsIdhjA

Y la segunda... Laura siempre protestaba con aquel "Toda" de Malú o la canción de "mienteme" y canciones por el estilo, decía que era sumisión... Nunca entendí esa postura. Por eso esta canción, "ven a pervertirme" de Malu siempre me ha gustado, aunque no fuera mi estilo... ¿qué mejor canción para cantarle a un chico? jaja...


http://www.youtube.com/watch?v=alcRQA_yLPI

Mmm... Quizás tengan razón, estoy siendo demasiado "autoproyectable" últimamente :P Pero los blogs son como los diarios que escribía de pequeña... y qué se cuenta en un diario... Pues tus pensamientos, las cosas que te pasan, etc...

bicos, ser felices

miércoles, 27 de enero de 2010

Hoy, en la clase de la academia, una de mis niñas (de 10 añitos) me viene todo preocupada y me dice: "Marta, ¿está bien tener dos novios?" Vaya preguntita que me hace la niña.. ¡y con esos años! "Bueno, mientras no les mientas a ninguno". "¿Y si te gusta otro?" Sí, esta niña apunta maneras. Y otra niña va y dice: "Pero es que a ti sólo te gusta porque es guapo... Profe, a que no puedes ser novia de un chico sólo porque sea guapo" "No, claro que no. Tiene que hacerte reir, tiene que tratarte bien, ser buena persona y si es listo, pues mejor" y dudo unos instantes... "pero claro, tiene que gustarte físicamente... porque no puedes ser novia de nadie si cada vez que le ves piensas ¡Qué feo! (mis niñas y niños se rien azorados) pero para gustos hay colores". Y es verdad. Cuantas veces un chico que a ti te encanta y te parece guapo, a tu amiga no se lo parece. "Pero entonces, ¿Se puede o no se puede tener dos novios?" Mmmm... ¿y qué le respondo a esta niña? ¿Le doy la charla tradicional o le cuento que como animales que somos, descendientes de los monos, el ser humano no es monógamo por naturaleza, que es la sociedad la que nos convierte en monógamos y que al convivir en una sociedad hay que adaptarse a ella (porque sino siempre te saldrían esas personas que dicen que en la naturaleza humana también está la violencia y la controlamos)? ¿qué le digo a la niña? "Ya te preocuparas de esas cosas dentro de más tiempo, ahora simplemente disfruta y pásatelo bien" Total, por lo que me cuenta a lo más que se dedican es a darse la manita... No hay peligro. No hay peligro... Yo misma me asusto de esos pensamientos... ¿cuál es el peligro? ¿Que cuando tengan ganas comiencen a tener relaciones sexuales? A ver... Con 10 años no están preparadas, hablo en un futuro, con más edad. Seguimos temiendo la palabra sexo, sigue siendo un tabu, sobre todo cuando hablamos de adolescentes. Pensamos que si les hablamos de condones, de protección... les incitamos al sexo. ¿incitarles al sexo? ¡son adolescentes, tienen las hormonas revolucionadas, cualquier cosa les incita al sexo, al menos que sepan como no quedarse embarazadas ni pillar ninguna enfermedad! Dejemos de temer al sexo, dejemos de considerarlo un tabu... y disfrutemos de él. Disfrutemos de él tal y como es: salvaje, suave, sin normas, con imaginación, sin perjuicios, sin complejos, divertido, duro, dulce...
bicos, ser felices
La vida, a veces, parece acelerarse. Estás tan tranquila y por una sola conversación todo se precipita, todo se pone en marcha. Echo la vista atrás. Hace 4 años yo estaba en Barcelona preparándome para irme de voluntaria a Mozambique. Era la primera vez que vivía fuera del hogar materno y de pronto me encontraba a 600 km de casa conviviendo con otras 4 chicas que no conocía de nada (una vegetariana estricta, menos para el tabaco; una chica que necesitaba tenerlo todo bajo control, otra que si podía se escapaba de sus responsabilidades y otra, la más sensata y a la vez más idealista). Lo cierto es que también esa conversación fue rápida. Era algo que siempre quise hacer y cuando apareció... Supe que ese era el momento... A mi vuelta de Mozambique, hablando con Jesús, me dijo que sólo había una cosa que le reconfortaba de nuestra ruptura y era que si hubiera estado con él probablemente nunca hubiera ido y no tendría ese brillo en los ojos que traje conmigo de ese maravilloso pais... Eso me da miedo. Haber perdido ese brillo. No os confundais. Mi vida, mi futuro y mis sueños están aquí, en España. No descarto volver a África, pero no tanto tiempo, no como voluntaria.
La vida cambia y te cambia; y espero que no sea como esa canción que decía: "si hemos de cambiar será para peor". Y mi vida ahora ha cambiado. Y yo también. Sé lo que quiero y lo que deseo. Por eso creo que ya no siento vertido con todoas las cosas que están pasando en mi vida. ¿O quizás es que aún no me ha dado tiempo a recapacitar? :P
bicos, ser felices

martes, 26 de enero de 2010

Cojo el periódico, de estos que te regalan en el metro. En la portada sale, a un lado, Haiti; al otro Cristiano Ronaldo y a otro Brad Pitt y Angelina Jolie. Y no sé que noticia me da más asco. En un mes nadie se acordará de Haiti, hace dos meses la mayoría de la gente ni siquiera sabía dónde estaba situada. Dentro de un mes seguirá siendo uno de los paises más pobres del mundo y ya nadie se acordará de él. Seguirán muriendo niños y ancianos, seguirá empobreciéndose aún más y lo únicos que se acordarán son los voluntarios y cooperantes que trabajan alli, que conocen las caras de las personas que, muchas veces, se les mueren en los brazos. Pero nosotros ya nos habremos limpiado las conciencias, ya habremos "ayudado" y qué más da lo que pase después... ¿quien sigue ayudando a los pobres que perdieron todo en el Tsunami? sólo los de siempre, el resto ya ni se acuerda. Y justo ahora cuando más lo necesitan. Porque el dinero está bien al principio, pero luego más. Porque luego hay que recostruir el país. Luego hay que construir escuelas, hay que formar profesores, hay que formar profesionales... Y me cabrea los mensajes del metro... "llamamos a la solidaridad" ¡pues que den lo que recauden durante un mes de ese 22% que han aumentado del bonometro!
Pasemos a la siguiente noticia... Cristiano. Me encanta el fútbol. Desde pequeña. Aunque reconozco que cada año veo menos partidos. No me gusta todo lo que se está montando a su alrededor. Me gusta tomarme una cerveza viendo el partido y, sí, emocionarme y gritar... Pero no enfadarme si pierden, no insultar a los seguidores del otro equipo... Y me encanta ir al campo. Pero odio las cantidades desorbitadas que se pagan, odio la relevancia social que tienen esos personajes, más importantes que los políticos, que los científicos...
Me estoy cabreando por momentos... Mejor lo dejamos por hoy. bicos, ser felicces

jueves, 14 de enero de 2010

Ayer, mientras iba en el metro, vi en la página de atrás de un periódico (no recuerdo ahora cuál, uno de estos gratuitos) un anuncio que decía "El sexo es vida". Y yo pensé, pues sí que lo es. Aunque suene mal decirlo. Es igual que cuando oyes a alguien decir (normalmente mujeres, es cierto) "el sexo no es importante en una relación" No, claro, en una relación entre amigos, no. Pero si es tu pareja, no es lo más importante, por supuesto, una relación amorosa no se puede mantener sólo con sexo, pero es importante. Y siendo algo importante como es, y siendo algo tan natural e intrínseco en el ser humano, no puedo comprender por qué sigue siendo tabú. Por qué una mujer cuando habla abiertamente de sexo o de sus ganas de tener relaciones sexuales, muchas veces se le tacha de ninfómana. Ya sabéis, ninfómana es la mujer que tiene el mismo apetito sexual que un hombre, ¿no? :P

Poco a poco las mujeres nos vamos liberando en este sentido. Pero aún hay muchos prejuicios (y perjuicios) sobre la sexualidad femenina. Aún llevamos en el subconsciente muchas ideas machistas, por mucho que nuestros padres nos hayan educado fuera de ellas, la sociedad aún tiene mucho que cambiar. Las mujeres nos vamos liberando. Sí. Pero a veces aún da la sensación de que son pocas las que disfrutan plenamente de esa sexualidad y, no sólo la disfrutan, sino que no se avergüenzan de ella y se atreven a comentarlas sin tapujos. Y eso parece que asusta a los hombres. Un viejo conocido mío decía que lo que un hombre busca es “Una señora en la casa y una puta en la cama”. Es decir, que sea desinhibida en la cama pero que luego no hable de ello.

Una amiga decía el otro día “soy el hombre de mi relación”. Y lo decía con cierta desesperación. Tras varios años en pareja y tras una ruptura (que no por ser buena es menos dolorosa) sólo quiere divertirse (just for fun!), no quiere nada serio, sólo buen sexo y buenas risas. ¿Acaso es tanto pedir? Pues parece ser que sí. Porque nos dice amargada: “Es que tengo que sacarlo de paseo. Cada vez que quedamos tenemos que ir a una exposición o al cine o cosas así, y ya después podemos irnos a la cama”. Que sí, que de vez en cuando está genial esas cosas. Pero a veces (y sobre todo si ya estás en casa de él) lo único que te apetece es… Pues lo que te apetece. “Es que parece que sólo me quieres para follar” Mmmm… ¿Sólo parece? Pues sí, lo que no quiere es un novio.

Toda la vida pensando que un hombre se alegraría de tener una chica que no le pida compromiso, que no le pida fidelidad, que no le pida un futuro. Sólo disfrutar de buen sexo, de unas copas y unas risas… Y ahora resulta que no. Que les da miedo, o eso parece. Quizás es porque aunque sí quieren tener ese tipo de relación, no quieren que ella lo tenga. En el fondo ningún tío soporta pensar que ella puede estar acostándose con otro; que igual que ella no le pide fidelidad, él no puede pedírselo.

Porque es frecuente encontrarte con un chico, con una amante, un folla-amigo o cómo prefieras llamarle, que aunque te repite mil veces que no quiere una relación seria, que no quiere ser tu novio (a lo que tú le respondes, por enésima vez… ¡ni yo! Cada vez más harta, que no sabes si grabárselo en un CD para que lo oiga varias veces y se le grabe en esa cabezota o si es mejor tatuárselo), luego (ese mismo chico) va y te pregunta con quién te acuestas o con cuántos estás… ¿Y a ti que te importa? Si no eres mi novio. Claro, que el remate está en ese chico que es tu amante y tú tienes pareja estable y no para de preguntarte cuándo es la última que te has acostado con tu pareja. Y no sólo eso, sino que se cabrea si lo haces. Claro, luego conozco casos de chicas que acaban dejando a su novio y empiezan con su amante y les sorprende que éste sea celoso (¡si ya lo era siendo sólo tu amante!). Y sí... he enlazado con la entrada anterior...

bicos, ser felices


sábado, 9 de enero de 2010

Es tremendo. Últimamente me encuentro con muchas chicas que no es que sólo salgan con su pareja (al más clásico modo de novio mochila) sino que permiten que éste les controle su vida, que las aisle, que de una manera psicológica las maltrate. Estamos en pleno siglo XXI y es tremendo que una chica de veinticinco años te diga "no, no puedo salir porque _ _ _ _ _ _ no me deja" ¿Qué no te deja, te estás oyendo? "Es que, ¿cómo voy a dejarle solo un viernes?" Pero, a ver... ¿No tiene colegas con los que echarse unas cañas? Eso dice algo... ¡Pues que se quede en casa viendo una peli o haciendo lo que le venga en gana! Puedo comprender que cuando te eches pareja salgas menos porque muchas veces lo que más te apetece es quedarte en el sofá, debajo de una mantita, viendo una peli. Pero, ¿que no salgas con tus amigas porque o vas con él o no te deja? A mi me dice eso un tío y le digo, "No te preocupes, que con mis amigas no voy a salir, voy a salir con mis amigos".
Y otra que con 34 años está tan cegada con su pareja que permite que le diga que su familia es él y la familia de él y que abandone poco a poco al resto, a sus tios, primos, abuela, y.. al final, de un modo lento y doloroso para ellos, a sus padres. Que le diga que no puede trabajar que para eso ya está él. U otra que le diga su novio "Esta es la última Navidad que pasas con tu familia, porque yo quiero pasarla con mi familia y en Navidad tú tienes que estar conmigo" Y ella diga que de acuerdo...
Y más casos de ese estilo... No sé cómo algunas chicas permiten eso. Tanta revolución de la mujer para nada.