jueves, 14 de enero de 2010

Ayer, mientras iba en el metro, vi en la página de atrás de un periódico (no recuerdo ahora cuál, uno de estos gratuitos) un anuncio que decía "El sexo es vida". Y yo pensé, pues sí que lo es. Aunque suene mal decirlo. Es igual que cuando oyes a alguien decir (normalmente mujeres, es cierto) "el sexo no es importante en una relación" No, claro, en una relación entre amigos, no. Pero si es tu pareja, no es lo más importante, por supuesto, una relación amorosa no se puede mantener sólo con sexo, pero es importante. Y siendo algo importante como es, y siendo algo tan natural e intrínseco en el ser humano, no puedo comprender por qué sigue siendo tabú. Por qué una mujer cuando habla abiertamente de sexo o de sus ganas de tener relaciones sexuales, muchas veces se le tacha de ninfómana. Ya sabéis, ninfómana es la mujer que tiene el mismo apetito sexual que un hombre, ¿no? :P

Poco a poco las mujeres nos vamos liberando en este sentido. Pero aún hay muchos prejuicios (y perjuicios) sobre la sexualidad femenina. Aún llevamos en el subconsciente muchas ideas machistas, por mucho que nuestros padres nos hayan educado fuera de ellas, la sociedad aún tiene mucho que cambiar. Las mujeres nos vamos liberando. Sí. Pero a veces aún da la sensación de que son pocas las que disfrutan plenamente de esa sexualidad y, no sólo la disfrutan, sino que no se avergüenzan de ella y se atreven a comentarlas sin tapujos. Y eso parece que asusta a los hombres. Un viejo conocido mío decía que lo que un hombre busca es “Una señora en la casa y una puta en la cama”. Es decir, que sea desinhibida en la cama pero que luego no hable de ello.

Una amiga decía el otro día “soy el hombre de mi relación”. Y lo decía con cierta desesperación. Tras varios años en pareja y tras una ruptura (que no por ser buena es menos dolorosa) sólo quiere divertirse (just for fun!), no quiere nada serio, sólo buen sexo y buenas risas. ¿Acaso es tanto pedir? Pues parece ser que sí. Porque nos dice amargada: “Es que tengo que sacarlo de paseo. Cada vez que quedamos tenemos que ir a una exposición o al cine o cosas así, y ya después podemos irnos a la cama”. Que sí, que de vez en cuando está genial esas cosas. Pero a veces (y sobre todo si ya estás en casa de él) lo único que te apetece es… Pues lo que te apetece. “Es que parece que sólo me quieres para follar” Mmmm… ¿Sólo parece? Pues sí, lo que no quiere es un novio.

Toda la vida pensando que un hombre se alegraría de tener una chica que no le pida compromiso, que no le pida fidelidad, que no le pida un futuro. Sólo disfrutar de buen sexo, de unas copas y unas risas… Y ahora resulta que no. Que les da miedo, o eso parece. Quizás es porque aunque sí quieren tener ese tipo de relación, no quieren que ella lo tenga. En el fondo ningún tío soporta pensar que ella puede estar acostándose con otro; que igual que ella no le pide fidelidad, él no puede pedírselo.

Porque es frecuente encontrarte con un chico, con una amante, un folla-amigo o cómo prefieras llamarle, que aunque te repite mil veces que no quiere una relación seria, que no quiere ser tu novio (a lo que tú le respondes, por enésima vez… ¡ni yo! Cada vez más harta, que no sabes si grabárselo en un CD para que lo oiga varias veces y se le grabe en esa cabezota o si es mejor tatuárselo), luego (ese mismo chico) va y te pregunta con quién te acuestas o con cuántos estás… ¿Y a ti que te importa? Si no eres mi novio. Claro, que el remate está en ese chico que es tu amante y tú tienes pareja estable y no para de preguntarte cuándo es la última que te has acostado con tu pareja. Y no sólo eso, sino que se cabrea si lo haces. Claro, luego conozco casos de chicas que acaban dejando a su novio y empiezan con su amante y les sorprende que éste sea celoso (¡si ya lo era siendo sólo tu amante!). Y sí... he enlazado con la entrada anterior...

bicos, ser felices


1 comentario:

Javi dijo...

¿y por qué yo nunca me encuentro chicas así? bueno, sí, una... Pero no me hace caso ;)
besos guapa