sábado, 27 de junio de 2009

vivir despeinada

El jueves estaba en un entrevista de trabajo (otra vez a esa maldita rutina, qué se le va a hacer... Al menos ahora ya no estoy tan estresada y me lo tomo con tranquilidad :D) mientras esperaba a que me atendieran me llamó la atención un folio que colgaba de un tablón. Me llamó la atención porque tenía un dibujo de Mafalda (y caigo en la cuenta de que aún no había mencionado a Mafalda en este blog, y mira que hasta le puso el nombre... :P). Debajo del dibujo había un texto que me gustó y os pongo a continuación, asi alguno dejara de meterse con mi peinado y entender por qué siempre voy despeinada y con una sonrisa en los labios:

"Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad... El mundo está loco. Definitivamente loco... Lo rico, engorda. Lo lindo, sale caro. El Sol que ilumina tu rostro, arruga. Y lo realmente bueno en esta vida, despeina...
- Hacer el amor. despeina.
- Reirte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar... Despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Canta hasta que te quedas sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irroconocible.
Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el pelo despeinado...
Sin embargo, no tengas dudas de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.
Es ley de vida: Siempre estará más despeinada la mujer que elige ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que eliga no subirse.
Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: péinate, ponte, sácate , cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria... Y quizás debería seguir las instrucciones, pero ¿Cuándo van a darme la orden de ser féliz?Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo sentir linda... ¡La persona más linda que puedo ser! Lo único que importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser.
Por eso mi recomendación a todas las mujeres:
Haz el amor, UNA Y MIL veces haz el amor, entrégate, come rico, besa, abraza, baila, enamorate, relájate, viaja, salta, acuestate tarde, levántate temprano, corre, vuela, canta, ponte linda, ponte cómoda, admira el paisaje, disfruta y, sobre todo, deja que la vida te despeine. Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar. "
bicos, ser felices




miércoles, 17 de junio de 2009

Hoy estoy nostálgica... lo siento... asi que os pongo dos cositas que escribí hace tiempo, que ya están puestas en algun otro sitio... pero, ¿qué más da? Además, es una clara demostración de que se me da mejor la prosa que la poesía, jaja


Soy una mariposa de acero, que vuela, brinca, sueña. Soy una mariposa de acero que quiere danzar con la brisa y acaba cortando el aire que le rodea.
Soy delicada y fuerte, soy hermosa y alegre. Y tantas veces me siento como si fuera aquella oruga que aún ni ha hecho su capullo.
Soy una mariposa de acero, qué sólo quiere una flor que le abrace y que siempre rompe los pétalos que le tocan.
Soy una mariposa de acero, tan delicada, tan fuerte, tan triste, tan alegre, tan atrayente, tan odiosa, tan generosa, tan caprichosa, tan extraordinaria, tan vulgar... Tan diferente como cualquier otra mariposa de acero.

Si en tus ojos veo mi alma,
si tu sonrisa refleja la mía,
si tus labios cuentan mi vida
y tus manos roban mi calma...
Si en mis recuerdos viven tus besos,
si en mis oidos repiquea tu voz,
si en mi pecho late tu corazón,
y entre mis dedos juguetea tu pelo...
Si hoy escribo esta poesía,
llena de todo, llena de nada,
tan vacia, tan hueca, tan mala...
En dos días (bueno, realmente poco más de 36 horas puesto que nací a las 4 de la mañana del 19 de junio) cumplo los 28 años. Normalmente cumplir años no me ha afectado. Siempre he pensado que cada época, cada año tiene algo positivo, algo que aprender y disfrutar. Y no estoy triste por cumplir años. Sigo pensando igual. Es peor no cumplirlos, ¿no? o quedarse atascados en el pasado.
Pero este año echo la vista atrás y me pregunto si me gusta mi vida, si me gusta quién soy (o como soy) y cuales son mis deseos para el siguiente año de mi vida... Pero qué más da la respuesta. Si al final seguiré igual. Si al final no haré nada para cambiar. Porque estoy perdida dentro de mi misma. Pero bueno... Si hay algo que he aprendido... Que aunque a mi me haga ilusión algunas cosas, no tengo que esperar que a la gente le haga la misma ilusión o que participen en mi ilusión. Y no es una crítica. Quizás es que yo he sido demasiado tiempo una niña. Una ñiña que se emociona cuando le regalan un caramelo, cuando le van a buscar por sorpresa al curro, cuando le mandan un sms sin venir a cuento simplemente para decirle que la echan de menos, cuando le traen una postal... Una niña que se sigue emocionando el día de su cumpleaños, que le sigue haciendo ilusión estar con la gente a la que quiere en ese día... Y que se siente triste cuando no es posible, cuando la gente no puede o no quiere... Quizás va siendo hora de empezar a crecer.

He encontrado este poema, espero os guste.


Mi vida no fue la novela que había soñado,
ni siquiera comedia.
Vulgar, como todas las almas que viven de sueños,
que crean fantasmas,
que inventan personas, lugares, historias.
Fui despreocupado en amores, en juego, en amigos.
Me amaron diez veces, amé sólo una.
Miraba las cosas que cambian al hombre
sin nigún reproche, sin decir palabra.
Sin buscar la causa.
En invierno tenía mis penas, en otoño
pesares, y en verano algún llanto
olvidado en la playa.
Mi eterna alegría fue la primavera,
buscando algún árbol, la sombra, el arroyo
y cantarles mi tedio.
En un libro perdía mis ojos
y leyendo y leyendo olvidaba una ausencia.
Algún rostro, unos labios, la noche, la luna,
promesas, mi pena.
Mi cara tenía sonrisas,
mi alma puñales.
Mi pecho sincero albergaba ilusiones,
después, cementerios.
Mi vida no fue la novela que tanto soñaba,
fue un largo vacio, fue nube que pasa,
tormento de hastio.
Mañana habré muerto, ni triste ni alegre,
cantando una copla, asi, indiferente,
y me iré muy lejos.
Tal vez llegue al cielo. Tal vez al infierno.
Mañana habré muerto.
Sobre mi tumba habrá un epitáfio sencillo.
"La muerte lo entienda.
La vida no pudo, fue ciego
que buscando rosas, encontró misterios"
Mañana habré muerto, ¡estoy tan cansado!
La vida... Los hombres... el mundo...
Mañana habré muerto, perdido en los años.

Pablo Buchholtz

lunes, 15 de junio de 2009


Me encanta despertarme y que el olor a lluvia se cuele por mi ventana. Que mis pulmones se llenen de esa fragancia y duche mi cuerpo con su perfume. Cuando esto ocurre estoy segura de que será un gran día. Y muchas veces lo es, porque no hay nada mejor para atraer la buena suerte que sonreir. Y yo hoy voy, como decía Mafalda, desentonando con el mundo porque no puedo dejar de sonreir mientras huelo la lluvia. La lluvia. Siempre me ha encantado. Quizás porque me recuerde a mi Galicia (Quizás no natal pero no por eso menos mía). Quizás porque forme parte de mi, como la Luna. Y como alguien me solía decir: Yo y la Luna, la inconstante Luna. Pero, señores, la Luna no es inconstante. Somos nosotros lo que la hacemos inconstante. Ella siempre está ahí, esperando a que la contemplemos pero nos ponemos en medio, anteponemos nuestras necesidades y dejamos de verla. Como las estrellas. Que nos cegamos por una estrella que pensamos enorme y no nos deja ver estrellas mucho más grandes y maravillosas.

Pero mejor dejarlo por hoy, que luego me acusan de ponerme filosófica.

* * *
Son las seis y media de la tarde y el olor a lluvia ha desaparecido. Lo ha suplantado un horrible calor. Tengo los vaqueros pegados a mi piel. Y yo que no me he puesto vestido esta mañana porque hacía fresquito. Soy una chica del norte. Prefiero el frio al calor. A no ser que esté a la orilla del mar o en una piscina, claro.
Igualmente sigo sonriendo. Aunque tengo un montón de 50 exámenes recien hechos hoy, que espero poder tener corregidos para mañana antes de que es unan a la lista otros 20 exámenes y otras tantos redacciones.Asi que toca seguir trabajando. Bicos y ser felices.

jueves, 11 de junio de 2009

mes de cumpleaños

Durante este mes muchos de mis amigos cumplen años. Mis amigos de toda la vida, es lo que tiene que en el colegio nos dividieran por fechas de nacimiento (para pesadilla de los padres que tenían que pagar muchos regalos de cumpleaño en tan poco tiempo); pero también algunos que fueron incorporándose a mi vida con el tiempo...

Bea, el 2 de junio (ya pasó, lo sé; pero fue genial poder celebrarlo contigo, después de tantos años... Te echo de menos, aunque me cueste decírtelo). A Bea la conocí el primer día de parvulos. Con seis años recien cumplidos. En la fila de clase. Nuestra relación siempre ha sido ni contigo ni sin ti. Nos peleamos mucho (ahora ya menos) pero nunca dejamos que nadie se metiera en nuestras peleas... jaja. "¿Nos sentamos?" "Vale"

Héctor, el 8 de junio. (Ya celebrado dos días, uno el día de su cumple, otro ayer... y aún nos falta otro). Uno de mis compañeros en aquella mesa de párvulos... Mi hermano pequeño. Que en unos días emprende el vuelo...
Felix, 12 de junio. ¡¡Feliz cumpleaños!! Ya volveremos a brindar con tequila por... (Mejor no digo los años, ¿no? jeje)... Por los lugares comunes. Por todo lo que me has dado. Por ser mi amigo a pesar de todo. Por compartir libros, canciones, confidencias... Ya sabes, cuándo me necesites silba.
Carlos, el 15 de junio. Mi poli favorito, jeje. Es genial que estés en Madrid. ¿cuándo unas alitas? ¿y esos mojitos con la hierba buena que plantas (que nadie mal piense, es hierba buena de verdad)? Y brindar por todos los recuerdos, por las borracheras en Galicia y en Madrid, por todas las veces que me hiciste de chofer en esas tierras.
El mio, el 19.
Laura, el 23. Por estar siempre a mi lado. Por confiar en mi. Por ser mi amiga. Por todos los años... Desde el cole. ¿Con cuántos años? 9? 10? Sé que siempre que lo necesite estarás ahí. Y no me voy a poner ñoña, que luego te me emocionas... :D

Hay algunos cumpleaños más... No os lo toméis a mal los ausentes... ¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS!!




y al resto... bicos y ser felices!!

martes, 9 de junio de 2009

Esta semana celebramos en el colegio la semana cultural sobre la astronomía. Mi gran pasión de cuando era pequeña. Tengo un recuerdo de hace muchos años. Yo debía de tener seis años. Estaba en la terraza de casa de mis padres. Aún no estaba cerrada. Yo estaba de pie, al lado de la barandilla y miraba absorta la Luna. Estaba llena. Grande. Hermosa. Fascinante. El cielo de Madrid no suele ser muy estrellado pero esa noche las estrellas parecían brillar más que nunca. O quizás es que yo estaba más predispuesta a verlas. Fue una extraña sensación y más teniendo en cuenta que yo tenía sólo seis años. Tiempo después me plantee si ese recuerdo no era real, si mi mente lo había inventado o si había mezclado edades en mi mente. Pero releyendo mi diario, el primero de una larga serie de diarios, vi que el recuerdo era real y la edad la que yo recuerdo. Estaba de pie en la terraza. Sola. Mis padres deberían estar en el salón. Mi hermana durmiendo. Y yo mirando la luna. Yo ya comprendía que nosotros formábamos parte de un universo, que no eramos nada en comparción con esos puntitos que veía cada noche parpadeando, o inmóviles, en el cielo. Ya me había explicado mi padre que yo era parte de ese universo. Pero entonces sentí que igual que yo era parte de ese universo, el Universo era parte de mí. Quizás sea difícil de entender. Para mí es difícil de explicarlo. Durante años el corcho de mi habitación estaba gobernado por noticias sobre astronomía. Incluso cuando mis padres decidieran pintar la casa, mi habitación fue pintada de azúl clarito y yo llené los muebles de estrellitas que brillaban en la oscuridad. Echo de menos ese efecto al ir a acostarme. Imagen de un cielo estrellado desde mi propia cama.

Volvamos al presente. Durante esta semana los niños tienen que trabajar en equipos y hacer murales y maquetas. Ellos mismos han elegido los grupos y de qué quieren hacer los murales y maquetas. Y sin embargo es sorprendente ver lo mal que trabajan en grupo. Y yo ya no sé si es que por su naturaleza o por la falta de estas actividades en grupo. Cada vez es una enseñanza más aislante. Los niños hacen muchos trabajos pero casi siempre individuales. Son incapaces de organizarse el trabajo. Quizás les esté pidiendo mucho. Quizás yo tampoco era capaz de trabajar en grupo a su edad, pero si vierais los cabreos que se pillan... Sobre todo dos. Un chico que o se hace todo a su manera o acaba cabreándose y tirando todo lo que a él no le guste. Y una chica... Una chica que simplemente es una orgullosa y aunque no hace nada no para de mandar a las demás.. Asi que bronca organizada, dolor de cabeza mio garantizado y... Con un poco de mano izquierda y una sonrisa dulce pues intento enseñarles a trabajar en equipo... A ver si lo consigo. Eso sí, he conseguido contagiarles parte de mi amor por la astronomia... ;)

bicos

lunes, 8 de junio de 2009


Hoy en clase (es curioso, casi siempre empiezo mi blog con "hoy", "ayer"... Supongo que al final lo uso como una especie de diario, como los que escribía de pequeña, y no tan pequeña) una alumna me ha preguntado porque a algunos profesores parecían no gustarles los niños. Yo le he dicho que no es algo obligatorio, pero sí aconsejable. Lo cierto es que es algo más que aconsejable porque ya que te vas a pasar tanto tiempo rodeado de ellos, al menos no detestarlos. Pero no vale sólo con que te gusten, también hay que saber llevarlos.
Lo cierto es que hay días, que por muy buena que seas (Y no me refiero a mí, aún me queda mucho por aprender) hay situaciones que no sabes si puedes controlar. ¿Cómo manejar a un niño que sabe que va a repetir y le van a cambiar de colegio (a veces los padres son unos bocazas y no piensan en las consecuencias) y le da igual todo? ¿Un chaval que un día rompe un bolígrafo y empieza a manchar con tinta a sus compañeros y los pupitres y al día siguiente decide abrir todos los radiadores del pasillo inundándolo y por la tarde coje unas tijeras y, de golpe, le corta un mechón de cabello a una compañera? Y todo esto con doce años.
En Sexto de primaria (hemos pasado de EGB a la EPO) los niños se encuentran en un extraño limbo. Nosotros (o al menos yo) con su edad eramos más inocentes. Eramos más niños. El cambio lo sufriamos al llegar al istituto, con 14 años. Y a veces ni eso. Ahora la edad del pavo cada vez es más temprana. Y cuesta tratarles. Porque no son niños, o al menos no son niños como lo éramos nosotros.No son niños, pero tampoco son adolescentes... Están en un limbo en el que ni ellos saben lo que son. Y tampoco sabes cómo tratarles. Si como niños o como adolescentes. Supongo que con los años y la esperiencia todo será más fácil. Y que no me encuentre con muchos niños como Pablo, jaja.
bicos

espinas clavadas

Ayer Laura me dió un cuento suyo para que lo leyera. Se llamaba "direcciones erroneas". Y hablaba de hechos reales. Excepto el final, qué se le va a hacer, al final como en casi todo son mejores los finales inventados por los reales. En los inventados la gente lucha por las personas que quieren. En los inventados la gente no se deja llevar por la rutina y el chico al final acaba apareciendo en el último momento para jurarle amor eterno a la chica y decirle que porque no lo intentan al más puro estilo de "Pretty Woman". Aunque en el cuento de Laura es ella la que le llama a él, la que va en su búsqueda. Y yo aplaudiría ese final. Me encantaría que al final Laura acabara levantando el teléfono y llamando a esa persona que desapareció de su vida hace años y en la que ella sigue pensando. Pero ambas sabemos que nunca lo hará.
Espinas clavadas. Tdos tenemos espinas clavadas. Como Bea, que cada octubre recuerda a aquel chico que conoció en un campamento, que le escribió una carta, una carta que ella contestó pero que nunca llegó a su destino porque su madre al ir a echarla puso mal la dirección y aquel dibujo que Bea le hizo por su cumpleaños nunca llegó. Y cada octubre Bea recuerda aquel dibujo, aquella carta que nunca llegó y piensa en escribirle. Pero los años han pasado y Bea es feliz con su pareja, y no lo cambiaría por nada; pero cada octubre piensa en escribirle una carta y se pregunta qué hubiera pasado si esa carta hubiese llegado a su destino.
Espinas clavadas. Y es que, cintando por enésima vez a Sabina en este blog, no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió. Y recuerdo a Eduardo, que en la sombra de un e-mail, me decía que no hay mayor soledad que estar rodeados de gente y pensar en la que nos falta. Espinas clavadas.
¿Quién no se ha preguntado alguna vez qué hubiera pasado si una decisión o un acto tuyo hubiera sido diferente? Todos tenemos espinas clavadas. Joseba fue mi espina clavada durante mucho tiempo, hasta aquella noche que me aplastaste contra la pared y me dijiste que me querías. Desde ese día supe que si no lo intentábamos, que si no luchábamos por lo que había surgido entre nosotros, te convertirías en una espina clavada que me apretaría el corazón cada día de mi vida.
Espinas clavadas. No sólo hay espinas clavadas relacionadas con el amor. La amistad también deja clavadas espinas. Mi espina en ese tema se llama Adriana. Tantos años ya. Y aún me pregunto si pude hacer algo más por ella, si realmente pude ayudarla más de lo que hice. Al final ambas fuimos víctimas de la manipulación de una tercera persona. Siempre que escucho la canción "Tú por mi" de Cristina Rosenvinge me acuerdo de ella. Los años han pasado. He vuelto a reencontrarme con ella (bendito facebook) pero ya nada será igual. Ahora somos dos extrañas con un pasado común.
Direciones erroneas. ¿Existen realmente las direcciones erroneas? ¿Y cuáles son? ¿Las que tomamos o las que no tomamos? ¿Y como sabemos si la decisión que tomamos es la correcta o no? Eso nunca se sabe. Nadie sabe qué sucederá mañana, ni como afectará al futuro nuestros actos.
Todos, en algún momento de nuestra vida, nos planteamos ¿Qué hubiera pasado si hubiera hecho tal cosa, o tal otra? Laura me decía ayer, ¿Qué hubiera pasado si me hubiera atrevido a decirle a X (no pongo el nombre porque eso es algo personal suyo y el mundo es un pañuelo)? ¿Y si el otro día no me hubiera rayado y hubiera besado a Y? Todos hemos pasado por momentos parecidos. Yo no quiero más "Y sí... " No quiero más espinas clavadas. Aunque sé que eso no es decisión sólo mía. Pero hace tiempo que tomé la resolución de luchar por lo que quiero, por seguir mis instintos y mi corazón. Aunque a veces sea difícil (casi siempre las cosas que merecen la pena lo son). Hay veces que tienes que luchar contra la distancia, otras contra los prejuicios, contra "el silencio burocrático", contra las trampas que nosotros mismos nos ponemos... ¿Saldrá bien? ¿Saldrá mal? Eso nadie lo sabe.
Por eso, aunque nos confundamos, debemos hacer caso a nuestro corazón. Porque así al menos no nos traicionamos a nosotros mismos y seguro que así, entonces, la dirección que tomamos es la correcta.

miércoles, 3 de junio de 2009

Nuevas tecnologías


No hay que negar nunca cómo han mejorado nuestras vidas las nuevas tecnologías. Nos la facilitan, en muchos sentidos. Y es genial el poder que adquiere la información. Una información que pretende ser global (pero se queda en occidental).
Sin embargo hay gente que utiliza la tecnología como escudo. Nos vamos haciendo cada vez más lejanos unos a otros, en vez de acercarnos más. Es cierto que es genial poder comunicarse con personas que no conoces y que quizás ni conocieras si no fuera por estos medios. Yo he conocido mucha gente de esta manera y muchos de ellos han sido, y son, parte importante de mi vida (por dar sólo dos nombres, lo más importantes, Raúl y Luismi). También me han ayudado mucho en mi amistad con Cris, aunque si internet no existiera seguro que seguiriamos mandándonos cartas de siete folios por las dos caras, jeje.

Internet, los móviles, etc... Nos dan muchas cosas positivas. Como profesora valoro mucho la cantidad de recursos educativos que puedes encontrar en la red. Reconozco que me lo paso bien en el facebook, cotilleando, comentando las fotos de mis amigos y encontrando gente que hace tiempo que no le veo. Y cuando estuve en Barcelona y Mozambique (aunque ahí menos, ya que tenía que moverme a la ciudad para poder encontrar un ordenador con internet) la ayuda del e-mail y el mantener el contacto con mi gente me ayudo mucho. Reconozco que de vez en cuando me voy enganchando, temporalmente, a juegos en red (ahora estoy con lo de "el bruto", jeje)

El problema llega cuando las relaciones por internet son más fuertes que las reales. Cuando la gente tiene una relación sin haberse visto en persona, o de empezar a "salir" y conocerse en vivo después.

El problema llega cuando la gente utiliza el movil o internet para no enfrentarse a las cosas, para no decir cosas que no se atreve a decir en persona... ¿Cómo hemos llegado al punto en que la gente manda un sms (o deja un mensaje en una red social) para romper con su pareja, que pide dinero favores a un amigo por sms (dinero, trabajo...) en vez de llamar y hablarlo, etc? Quizás sea más fácil pasar el mal trago, pero te convierte en cobarde y egoista, y acaba estropeando tu amistad... ¿merece la pena?

No lo entiendo. Con lo hermoso que es utilizar el movil para decirle a alguien que le echas de menos, que piensas en él/ella... No lo entiendo, en vez acercarnos, las nuevas tecnologías nos alejan...