Esta semana celebramos en el colegio la semana cultural sobre la astronomía. Mi gran pasión de cuando era pequeña. Tengo un recuerdo de hace muchos años. Yo debía de tener seis años. Estaba en la terraza de casa de mis padres. Aún no estaba cerrada. Yo estaba de pie, al lado de la barandilla y miraba absorta la Luna. Estaba llena. Grande. Hermosa. Fascinante. El cielo de Madrid no suele ser muy estrellado pero esa noche las estrellas parecían brillar más que nunca. O quizás es que yo estaba más predispuesta a verlas. Fue una extraña sensación y más teniendo en cuenta que yo tenía sólo seis años. Tiempo después me plantee si ese recuerdo no era real, si mi mente lo había inventado o si había mezclado edades en mi mente. Pero releyendo mi diario, el primero de una larga serie de diarios, vi que el recuerdo era real y la edad la que yo recuerdo. Estaba de pie en la terraza. Sola. Mis padres deberían estar en el salón. Mi hermana durmiendo. Y yo mirando la luna. Yo ya comprendía que nosotros formábamos parte de un universo, que no eramos nada en comparción con esos puntitos que veía cada noche parpadeando, o inmóviles, en el cielo. Ya me había explicado mi padre que yo era parte de ese universo. Pero entonces sentí que igual que yo era parte de ese universo, el Universo era parte de mí. Quizás sea difícil de entender. Para mí es difícil de explicarlo. Durante años el corcho de mi habitación estaba gobernado por noticias sobre astronomía. Incluso cuando mis padres decidieran pintar la casa, mi habitación fue pintada de azúl clarito y yo llené los muebles de estrellitas que brillaban en la oscuridad. Echo de menos ese efecto al ir a acostarme. Imagen de un cielo estrellado desde mi propia cama.Volvamos al presente. Durante esta semana los niños tienen que trabajar en equipos y hacer murales y maquetas. Ellos mismos han elegido los grupos y de qué quieren hacer los murales y maquetas. Y sin embargo es sorprendente ver lo mal que trabajan en grupo. Y yo ya no sé si es que por su naturaleza o por la falta de estas actividades en grupo. Cada vez es una enseñanza más aislante. Los niños hacen muchos trabajos pero casi siempre individuales. Son incapaces de organizarse el trabajo. Quizás les esté pidiendo mucho. Quizás yo tampoco era capaz de trabajar en grupo a su edad, pero si vierais los cabreos que se pillan... Sobre todo dos. Un chico que o se hace todo a su manera o acaba cabreándose y tirando todo lo que a él no le guste. Y una chica... Una chica que simplemente es una orgullosa y aunque no hace nada no para de mandar a las demás.. Asi que bronca organizada, dolor de cabeza mio garantizado y... Con un poco de mano izquierda y una sonrisa dulce pues intento enseñarles a trabajar en equipo... A ver si lo consigo. Eso sí, he conseguido contagiarles parte de mi amor por la astronomia... ;)
bicos


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