Soy una mariposa de acero, que vuela, brinca, sueña. Soy una mariposa de acero que quiere danzar con la brisa y acaba cortando el aire que le rodea.
Soy delicada y fuerte, soy hermosa y alegre. Y tantas veces me siento como si fuera aquella oruga que aún ni ha hecho su capullo.
Soy una mariposa de acero, qué sólo quiere una flor que le abrace y que siempre rompe los pétalos que le tocan.
Soy una mariposa de acero, tan delicada, tan fuerte, tan triste, tan alegre, tan atrayente, tan odiosa, tan generosa, tan caprichosa, tan extraordinaria, tan vulgar... Tan diferente como cualquier otra mariposa de acero.
Si en tus ojos veo mi alma,
si tu sonrisa refleja la mía,
si tus labios cuentan mi vida
y tus manos roban mi calma...
Si en mis recuerdos viven tus besos,
si en mis oidos repiquea tu voz,
si en mi pecho late tu corazón,
y entre mis dedos juguetea tu pelo...
Si hoy escribo esta poesía,
llena de todo, llena de nada,
tan vacia, tan hueca, tan mala...

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