jueves, 29 de julio de 2010

El otro día un amigo me dijo que hacía mucho que no escribía en este blog. Y es cierto. De un tiempo a esta parte lo he dejado abandonado. Por muchas razones. Me gusta escribir. Es más que eso. Es una manera de expresarme, de sacar de dentro todos esos demonios que me atormentan... Hubo un tiempo en el que pensaba que sólo se escribía en esos momentos en los que se está triste, en los que estás más sensible... Pero con los años me he dado cuenta de que no es así. A veces la tristeza te llena tanto que tampoco puedes ni escribirla.
En estos meses he tenido momentos muy felices y momentos muy tristes. Soy una persona con tendencia a la tristeza, como decía una canción de Ivan Ferreiro, "tengo mi tristeza siempre ahí, escondida poniéndose guapa".
He tenido buenos momentos en estos meses, el viaje a la playa (los dos) con los mojitos en la piscina, el baño a la una de la madrugada, la jaima... El cumpleaños de Cris, mi cumpleaños, el comando secuestro, el cumple de Felix (aunque, lo reconozco, ya no estoy para esos trotes), las cañas en Aluche, la cena en el japo (o las cenas), en el griego, volver a ver a Bea..
Pero también ha habido malos momentos... Decepciones. Supongo que es normal. Que la vida está llena de ellas. Personas que pensabas que eran buenas, (o por lo menos legales), te das cuenta de que no son así. Personas que se estaban convirtiendo en tus amigos, te das cuenta de que sólo te querían por su interes. ¿Cuántas veces hemos oido eso de: "Los amigos son los que están en los malos momentos"?Estoy de acuerdo.. Pero no sólo para eso. Los amigos están para los malos y para los buenos... Y yo, sinceramente, me he cansado de que cierta gente me llame sólo para los malos momentos. Estoy cansada. Porque yo también me siento sola muchas veces, porque yo también necesito que me abracen y me escuchen... A lo largo de estos meses me han decepcionado muchas personas, pero también me ha hecho ver que no merecen la pena, que la gente que no aporta nada en tu vida, no merece la pena tenerlas en ella. Y todo lo contrario. Hay gente que te llena, que te hace sentir viva... Y a esa gente no quiero perderla... Aunque a veces me tachen de pesada (es broma). Mi hermana y yo siempre decimos una frase: "Gracias a los que no creian en mi, porque me hicieron mejorar".
Tal vez me encuentre muchas veces perdida en este mundo, tal vez no sepa muy bien a donde voy o qué es lo que tengo que hacer... Pero sí sé con quién quiero hacer ese camino. Gracias por acompañarme. A todos.

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