lunes, 21 de septiembre de 2009

la autoridad de los profesores

Hace unos días Aguirre dijo que había que dotar de rango de autoridad a los profesores. Eso implicaría que las agresiones a los profesores podrían ser castigadas con pena de carcel de dos a cuatro años y que en el caso de versiones contradictorias tendrá más valor la versión del profesor. Luego, se le va la olla y dice que se va a dar orden de elevar la altura de la mesa del profesor en comparación con la de los alumnos... Y digo que se le va la olla por la perlita que soltó a continuación: "probablemente producto de esas leyes socialistas equivocadas, se dio orden de poner a todos al mismo nivel". La autoridad no se gana porque tu mesa esté más alta o más baja que la de los alumnos. Yo, personalmente, prefiero la colocación en U para favorecer el clima de trabajo, la cooperación, etc...
Quitando esa frasecita de Aguirre (que no quiero meterme en política), lo positivo es que por fin se ha abierto un debate centrandonos de verdad en un tema educativo importante, después de tantos años poniendo parches a nuestro sistema educativo, con peleas absurdas que lo único que hacían era desviar nuestra atención (lo curioso es que en las últimas peleas sobre educación la iglesia católica ha tenido una gran importancia: los crucifíjos en las escuelas, la asignatura de "educación por la ciudadanía", las escuelas concertadas, etc... ).
Es curioso que sea la Asociación de Padres los que más protesten contra esta nueva decisión. Joaquina López, presidenta de la FREAPA (Federación Regional de Padres de Alumnos) dijo en la rueda de prensa: «no se puede educar con el Código Penal en la mano». Y luego soltó otra perlita: En caso de que el estatus de autoridad fuera aprobado, los docentes tendrían la misma consideración que la Policía Nacional, por ejemplo, lo que «no existía en España ni en la Dictadura».
Podía discutir este tema durante horas (al menos yo podría, claro). Podríamos empezar con el tema de cuál es la labor del profesor, ¿enseñar o educar? Porque seguro que los mismos que dicen que "no se puede educar con el Código Penal en la mano" son los mismo que protestan por la asignatura de "educación por la ciudadania".
Lo curioso, es que los que más protestan estas mediadas, son personas que no están dentro del aula. Sociólogos de la educación, asociaciones de padres... Creo que lo que más me molestan son estos últimos. Porque protestan, sobre todo, porque al penalizar estos actos, si tienen que pagar una multa, son ellos los responsables de pagarla. Y cuando a la gente les toca el bolsillo...
Acabo de leer un artículo, fechado en Octubre del 2005, en el que Saramago advertía de la situación de la educación española: Profesores maltratados, cuando no aterrorizados por sus alumnos, en estado de depresión permanente, padres que se suman a las amenazas, alumnos que no tienen la menor intención de aprender ni de dejar estudiar a los compañeros…
Han pasado cuatro años y seguimos igual, incluso peor. Es cierto, no se debería llegar a este punto. Esta medida, más que para los alumnos, es para los padres. Porque, teóricamente, son ellos los de que deberían educar a los hijos. O mejor dicho, debe ser un trabajo comun.
Recuerdo cuando yo era pequeña, si llegaba a mi casa diciendo que un profesor me había castigado o echado la bronca, mis padres me decían que sus motivos tendrían y claro que iban a hablar con el profesor y si no estaban de acuerdo se lo decían, pero nunca delante mía. Profesores y padres eran un equipo común con un mismo objetivo: educarnos y enseñarnos. Pero actualmente no pasa eso (bueno, no generalizamos, pero cada vez hay más). Ya no hay esa unión. Yo he visto padres gritando a profesores, insultándoles, amenazándoles... delante de sus hijos. Por suerte a mi nunca me ha pasado, pero sí a compañeros míos... Quizás tener que llegar a implantar una ley sea muy una decisión agresiva, pero si asi conseguimos que los padres se centren en lo realmente importante, será un gran paso.
bicos, ser felices

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