Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribi en este blog. Durante un tiempo he estado bastante liada con las obras en casa, los estudios y el blog que tuve que hacer por una de las asignaturas. Es curioso, si hace un año me dicen que mi vida sería tal y como es ahora, no me lo hubiera creído. Bueno, sí. No vamos a ser dramánticos, jeje. El año pasado fue un buen año. Sé que suena fatal tal y como está el pais con la crisis y demás... Pero para mí fue un buen año. No sé que me deparará éste... Y sé que para muchos el que haya comenzado en paro no es buena señal, pero lo cierto es que para mis futuros objetivos no es negativo. Me da tiempo a estudiar; después
de tantos años sin estudiar volver a hacerlo y encima con la UNED os aseguro que es como para volverse loca. Además, me conocéis... No es que sea la persona más constante del mundo. Me cuesta ponerme delante de un libro. Tengo suerte de tener buena memoria. Si no... Me iría mucho peor. Cuando me matriculé de nuevo en la universidad muchos fueron excepticos, no les culpo. Pero me da igual lo que la gente piense, lo que la gente crea. Estoy segura de mí. Hace tiempo que no me siento tan segura como ahora. Y es que si siempre me ha importado bastante poco lo que la gente pensara de mí... Ahora menos. No nos asustemos. Claro que me importa lo que piense mi familia y las demás personas que quiero; pero sé lo que quiero... Y si ya en su momento decidí irme a Mozambique sin casi decírselo a mis padres... Si tomé esa decisión yo sola... Ahora, más de cinco años después de esa decisión...
No sé, conozco gente que dice que le gustaría volver a la adolescencia o a los primeros años de universidad... O a la infancia. Y creo que sólo puedo comprender los que desean esa última opción. La infancia. ¿El resto? ¿por qué volver a esa época de dudas, de inseguridades...? Tengo grandes recuerdos de esa época y no me arrepiento de las cosas que hice porque han hecho que ahora sea como soy, con mis defectos y virtudes. Y a quien no le guste... Ya sabe, jeje.
Y lo cierto es que estoy un poco harta de que a lo largo de nuestra vida, la gente, la sociedad, se dedica a intentar maltratar la seguridad que las mujeres podamos tener en nosotras mismas. Siempre poniéndonos trabas... Tenemos que ser las mejores en todo, tenemos que estudiar y sacar las mejores notas, tenemos que trabajar más que los hombres (y cobrar lo mismo o menos... Dicen que hasta el 2050 no habrá una verdadera igualdad salarial entre hombres y mujeres), si llegas a un puesto alto siempre tendrás que luchar con el rumor de que te has tirado a alguien (u otras cosas)... Y no vale con eso. Porque mientras que un chico es un soltero de oro, la mujer es una solterona... Que levante la mano la chica que no ha oído nunca decir la maldita frase de "se te va a pasar el arroz". Pero ¿sabéis que pasa? Que encuentras el amor, creas una vida con esa persona... Y entonces pasan a lo siguiente... "¿Y para cuando los niños?" "Si esperas mucho luego no vas a poder tenerlos", etc... Y tienes hijos. Pero puedes tener un maravilloso trabajo, un buen salario, el amor de tu vida, una casa que te guste, hijos, cultura, puedes haber viajado, etc... Y siempre te dirán que te falta algo. Pues no. Tengas eso o no lo tengas, tengas otras cosas o no... ¿Qué más dá? ¿Qué más da lo que los demás esperen de ti? Lo importante es mirarte al espejo y que nos guste lo que vemos (y no me refiero sólo al físico). Y en ese momento me encuentro yo. Tengo claro lo que quiero y soy feliz. Y me siento segura de mi misma (psicológica y físicamente... Que no vamos a negar que es importante...). Y os aseguro que la vida se disfruta mucho más cuando eso pasa (en todos los sentidos) y es que para llegar al cielo sólo hay un obstaculo... Tú mismo.
bicos, ser felices.

de tantos años sin estudiar volver a hacerlo y encima con la UNED os aseguro que es como para volverse loca. Además, me conocéis... No es que sea la persona más constante del mundo. Me cuesta ponerme delante de un libro. Tengo suerte de tener buena memoria. Si no... Me iría mucho peor. Cuando me matriculé de nuevo en la universidad muchos fueron excepticos, no les culpo. Pero me da igual lo que la gente piense, lo que la gente crea. Estoy segura de mí. Hace tiempo que no me siento tan segura como ahora. Y es que si siempre me ha importado bastante poco lo que la gente pensara de mí... Ahora menos. No nos asustemos. Claro que me importa lo que piense mi familia y las demás personas que quiero; pero sé lo que quiero... Y si ya en su momento decidí irme a Mozambique sin casi decírselo a mis padres... Si tomé esa decisión yo sola... Ahora, más de cinco años después de esa decisión...
No sé, conozco gente que dice que le gustaría volver a la adolescencia o a los primeros años de universidad... O a la infancia. Y creo que sólo puedo comprender los que desean esa última opción. La infancia. ¿El resto? ¿por qué volver a esa época de dudas, de inseguridades...? Tengo grandes recuerdos de esa época y no me arrepiento de las cosas que hice porque han hecho que ahora sea como soy, con mis defectos y virtudes. Y a quien no le guste... Ya sabe, jeje.
Y lo cierto es que estoy un poco harta de que a lo largo de nuestra vida, la gente, la sociedad, se dedica a intentar maltratar la seguridad que las mujeres podamos tener en nosotras mismas. Siempre poniéndonos trabas... Tenemos que ser las mejores en todo, tenemos que estudiar y sacar las mejores notas, tenemos que trabajar más que los hombres (y cobrar lo mismo o menos... Dicen que hasta el 2050 no habrá una verdadera igualdad salarial entre hombres y mujeres), si llegas a un puesto alto siempre tendrás que luchar con el rumor de que te has tirado a alguien (u otras cosas)... Y no vale con eso. Porque mientras que un chico es un soltero de oro, la mujer es una solterona... Que levante la mano la chica que no ha oído nunca decir la maldita frase de "se te va a pasar el arroz". Pero ¿sabéis que pasa? Que encuentras el amor, creas una vida con esa persona... Y entonces pasan a lo siguiente... "¿Y para cuando los niños?" "Si esperas mucho luego no vas a poder tenerlos", etc... Y tienes hijos. Pero puedes tener un maravilloso trabajo, un buen salario, el amor de tu vida, una casa que te guste, hijos, cultura, puedes haber viajado, etc... Y siempre te dirán que te falta algo. Pues no. Tengas eso o no lo tengas, tengas otras cosas o no... ¿Qué más dá? ¿Qué más da lo que los demás esperen de ti? Lo importante es mirarte al espejo y que nos guste lo que vemos (y no me refiero sólo al físico). Y en ese momento me encuentro yo. Tengo claro lo que quiero y soy feliz. Y me siento segura de mi misma (psicológica y físicamente... Que no vamos a negar que es importante...). Y os aseguro que la vida se disfruta mucho más cuando eso pasa (en todos los sentidos) y es que para llegar al cielo sólo hay un obstaculo... Tú mismo.
bicos, ser felices.


1 comentario:
¿Cómo no vas a estar cada día más segura si cada día estás más guapa? Eres como el buen vino.
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